Séquito nació en un asado entre amigos. No teníamos un plan de negocios. Ni imaginábamos una destilería. Solo queríamos combinar lo que sabíamos hacer con lo que más disfrutábamos: compartir buenos momentos. Con el tiempo, esa idea creció. La curiosidad científica, la pasión por crear y el deseo de sorprender dieron forma a lo que hoy es Séquito Gin.